Catálogo de Léxicos y Locuciones Gauchescas

Este compendio está orientado hacia los hispanohablantes que visiten Argentina. Hemos procurado rescatar sólo expresiones sustanciales del "idioma" propio de aquellos hombres nobles y generosos conocidos como GAUCHOS que además de valientes, duchos en la preparación de sutiles en ingeniosos artificios para llegar al éxito en cualquier intento, y astutos como el que más, fueron verdaderos maestros en el arte de la anfibología. El caudal de voces, modismos y giros aquí recogidos han de servirle a ustedes, puesto que aún hoy -y no pocas veces- éstos se escuchan en nuestras pampas dimanando de hombres que exitosamente han transitado por institutos de enseñanza superior. Mas (al parecer) resultándoles difícil (cuando no imposible) separar por medio de una operación intelectual las cualidades de aquel vocabulario, prosiguen conservándolo; quizá como inmortal homenaje a los que infatigablemente tanto contribuyeron al engrandecimiento de la patria.

Pampa significa -en lengua quechua-

"Campo Raso"

Si observamos con cierto detenimiento la representación geográfica de Argentina advertiremos un punto interior que –aproximadamente– equidista de los límites de su territorio; pues bien, ésa es La Pampa. Adquirió el estado de Provincia en el año 1952. Consecuentemente –como tal– ostenta el grado de máxima juventud hasta el presente, dentro de la dilatada extensión del país. Empero, la cualidad precitada no es el único de los caracteres adquiridos que la distinguen y menos aún lo son los naturales.

Existen innumerables vestigios de su capacidad para ocupar la parte del espacio físico que se le asignó con antelación a todo documento escrito. Huesos humanos y de animales, instrumentos diversos, construcciones por dondequiera y –fundamentalmente– noticias de las acciones de los antiguos que ,para la imitación y el ejemplo, nos allega la memoria de sus actuales pobladores por donde –fácilmente– se infiere la verdad y ,así, arribamos a una entidad de –cuando menos– ocho mil años.

Las demarcaciones territoriales de esta argentinísima provincia están fijadas por Mendoza en el oeste y al este Buenos Aires y ,si pudiéremos obviar el río Colorado, la contendrían sus homónimas Río Negro y Neuquen en el sur, dejando a San Luis y Córdoba hacerlo por el norte.

La mayor parte del sector suroccidental de su territorio conforma la Región Patagónica y comparte las características de esta. La extensión al este tiene rasgos claramente propios (es decir pampeanos) e integra en parte la región del mismo nombre. En términos generales el suelo de la provincia es una gran llanura ,ligeramente ondulada. Es fértil y con abundancia de pastos; la parte sur es más árida y se encuentran en ella terrenos salitrosos, con escasa agua potable.

El clima es templado con variaciones pues las lluvias superan los 500 milímetros anuales en el noreste. Por ello es apta para la agricultura y la ganadería. Las precipitaciones disminuyen hacia el oeste, hasta ser escasas en el resto del territorio. Esta mayor sequedad genera temperaturas extremas tanto en verano como en invierno.

Al este, en la zona con mayor humedad, las praderas artificiales y los cultivos constituyen una prolongación de la Pampa Húmeda; hacia el oeste y el sur, predominan los pastos duros y los montes espinosos.

El paisaje zonal se reduce a pequeñas lomas que exceden apenas los 500 metros de altitud, como las de Carapachá, Lihuel Calel, Chica, Choiqué Mahuida y Pichi Mahuida.

El Caldén es el árbol típico de la región (como lo destaca el escudo provincial). En promedio estos árboles alcanzan una altura que va de los 10 a los 12 metros, tienen un tronco recto y grueso que se ramifica a uno o dos metros del suelo. La vegetación es arbustiva; en el noroeste se extiende una estepa herbácea con montones de caldenes, algarrobos, molles y espinillos.

Los principales vientos de la región son: Sudestada (fría y húmeda), Pampero -o del Sudoeste- (seco y frío) y el Viento Norte (cálido y húmedo).

Su río más importante es el Colorado, que le sirve de límite con la provincia de Río Negro, al sur. Este tiene como afluente al Curacó, prolongación del Chadileuvú o Salado. Las lagunas más conocidas son Urre Lauquen, Colorada Grande, Blanca y Guatraché.

Respecto de la fauna menor podemos decir que abunda en zorros, liebres, mulitas, ñandúes, patos, avutardas, teros y chajaes. En cuanto atañe a la variedad mayor (grandes mamíferos) el Puma -o León Americano- y el Jabalí, se destacan entre otras.

División Política y Población: La provincia, cuya capital es Santa Rosa, se divide en 22 departamentos, que a su vez se fraccionan en municipios con poderes políticos y administrativos propios. La tasa media anual de crecimiento es del 21% y la densidad de 1,8 habitantes por kilómetro cuadrado. La población total llega a los 260.000 habitantes (según el censo nacional 1991). Esto representa el 0,8 % de la población total de Argentina. El departamento más poblado es su capital (Sta. Rosa)la comuna tiene 78.000 habitantes, lo que hace que su densidad sobrepase las 30 personas por kilómetro cuadrado. La comuna pampeana menos poblada es Limay Mahuida, con 282 personas. Su densidad es de 0,1 habitantes por kilómetro cuadrado.

DEPARTAMENTOS

Atreuco

Caleu Caleu

Capital

Catriló

Conhelo

Curacó

Chalileo

Chapaleufú

Chical Có

Guatraché

Huncal

Lihué Calel

Limay Mahuida

Loventué

Maracó

Puelén

Quemú Quemú

Rancul

Realicó

Toay

Trenel

Utracán

POBLACION POR SU ORDEN

9.857

2.021

78.022

6.193

14.070

878

2.093

9.944

1.212

9.425

7.938

592

586

8.021

44.153

6.811

8.723

9.943

14.056

6.860

5.470

13.128

SUPERFICIE EN KM2

POR SU ORDEN

3.580

9.078

2.525

2.555

5.052

13.125

8.917

2.570

9.117

3.525

6.047

12.460

9.985

9.235

2.555

13.160

2.557

4.933

2.450

5.092

1.955

12.967

143.440

Densidad: Habit.x Km2

2,8

0,2

30,9

2,4

2,8

0,1

0,2

3,9

0,1

2,7

1,3

0,0

0,1

0,9

17,3

0,5

3,4

2,0

5,7

1,3

2,8

1,0

Promedio: 1,8/Km2

EL AGUARÀ-GUAZÙ EN LA PAMPA

Luego de la Conquista del Desierto en 1879 y con la llegada de los primeros colonizadores poseedores de nuevas técnicas y modalidades agresivas de utilización de la tierra en relación con las del indio, empieza un gradual deterioro del marco natural pampeano. La rápida modificación de los ambientes naturales, sobre todo de la estepa para el uso agrícola de una población cada vez más numerosa y la persecución de la cual eran objeto algunas especies que se contraponían a los intereses productivos, fueron los principales factores que alteraron la delicada trama que une a los seres vivos entre sí y con su ambiente. No es de extrañar entónces que,para encontrar hoy los Aguará-Guazú, debamos desplazarnos unos cuantos Km. hacia el nordeste de La Pampa.

BIOLOGIA.

El Aguará-Guazú (Chrysocyon brachyurus) es el cánido más grande de Sudamérica. Su nombre común proviene del guaraní y evoca la siguiente caraterística: ZORRO GRANDE. Los tehuelches septentrionales que habitaron el actual territorio de La Pampa lo llamaban "huica". Recibe también la denominación de "lobo de crin", que es usada con frecuencia entre los criollos. El pelaje, donde predomina el color rojizo (y también alazán)  es largo, sobre todo en la cruz ,donde forma esa especie de crin.

Ante situaciones de peligro o frente a otros individuos de su especie, los pelos de esta zona se erizan dando la impresión de ser mucho más grande su tamaño. Es un solitario, salvo en la época de reproducción. Es monógamo y defiende un territorio de aproximadamente 25 km2 que delimita con sus orines. Las patas son muy largas, adaptadas para permitirle extender su visión por encima de la vegetación. Los dedos 3º y 4º se encuentran unidos por la base, aumentando la superficie de apoyo y mejorando su desplazamiento en los terrenos bajos y a menudo anegados que constituyen su hábitat. Las grandes orejas sirven como radiadores para disipar el calor y para detectar (junto con el muy desarrollado sentido del olfato) los pequeños mamíferos, aves, lagartos y ranas que forman parte de su dieta. También consume ,en buena cantidad, hierbas y frutos.Su andar desgarbado, debido a que avanza con la mano y la pata del mismo lado (paso amblar) llevando siempre la cabeza gacha, sus hábitos crepusculares y nocturnos -amén la costumbre de comunicarse entre individuos profiriendo un grito ronco y de amplio alcance- le han dado fama de "lobisón" que ha contribuido a su persecución. En la provincia de La Pampa el registro más antiguo sobre su existencia corresponde a Luis de La Cruz quien en el año 1806 fue informado de la presencia del Aguará-Guazú en la zona de los bañados del Atuel por sus baquianos indígenas.

ÑANDÙ - (macho)  -Rhea americana-

El Ñandú,o "choique",como era llamado por los indios araucanos,es un animal peculiar en múltiples sentidos.Con un tamaño que descolla entre sus congéneres y una inusitada incapacidad para volar –compensada con una gran habilidad para correr– su anatomía y varios aspectos del comportamiento no tienen parangón entre las demás aves.En el pasado tuvo importancia sin igual para los cazadores/recolectores de nuestro territorio, constituyendo su carne y sus huevos uno de los principales recursos alimenticios. Sus tendones,huesos y plumas, que gozaban de gran demanda para la confección de ornamentos y herramientas de uso cotidiano. Otro empleo más reciente –y más profano– de este recurso, es el que se hace con las plumas teñidas en los vestuarios de las "scolas do samba" de Bahía y Río de Janeiro y de las vedettes de los teatros de revista.En el plano religioso el Ñandú también ocupó, tanto para los indios tehuelches como para araucanos,un lugar destacado. Ya el Padre Falkner decía:"que el avestruz fue un animal tótem para esta última raza,identificando uno de sus clanes y relacionándolo con un ascendiente divino".

Probable reminiscencia de estas viejas creencias cuya sustancia se pierde en la niebla del tiempo, era la danza del "purrüm choique" –literalmente danza del Ñandú– donde los bailarines (adornados con sus plumas y cruces pintadas en el pecho) ejecutaban una coreografía que imitaba los movimientos del animal.

ÑANDÚES EN LA PAMPA

Las dos especies de Ñandúes que habitan la provincia reflejan ,en su distribución, la fisonomía dual del paisaje: pampa y patagonia. Así,el Ñandú propiamente dicho (Rhea americana) ,también conocido como avestruz ,por heredad del gringo, o como "choique moro", con más precisión por cierto entre nuestros paisanos, habita las estepas provinciales del Este y centro, incursionando también en el "caldenal" y en el fachinal más o menos abierto. La otra especie, el Ñandú "petiso", "choique overo" o simplemente "choique" (Rhea pennata), es eminentemente patagónica, distribuyéndose por el Sur y Oeste, alcanzando hacia el norte la localidad de Algarrobo del Águila. Las dos formas se diferencian por su tamaño. La especie norteña mide 1,80 metros de longitud y la patagónica 1,10 metros.

La coloración general del Ñandú pampeano es grisácea,presentando el macho tonalidades negruzcas en cuello y pecho. El Ñandú "petiso" es, en cambio, gris-pardo, con manchas blancas en el extremo de las plumas del dorso y las alas. Ambas especies –que en ciertas partes de la provincia pueden encontrarse habitando una misma localidad– son las únicas representantes vivientes de la familia de los Rheidae, y las dos aves, por mucho, más grandes de América.En el departamento Atreucó encontramos el sitio denominado Choiqueló, literalmente médano del choique. En Rancul está la Laguna del Ñandú, o Choique Lauquén. Y en Lihuel Calel, paralelas al Chadileuvú, se extienden las sierras bajas de Choique Mahuida.

VELOZ CORREDOR

Son pocas en el mundo las aves que, desechando las ventajas del vuelo, han renunciado a una existencia aérea y se han especializado en la vida terrestre. En muchos casos se trata de especies que habitan islas apartadas, donde la ausencia de depredadores mamíferos les posibilitó prescindir de las alas que permitieran a estas aves escapar ante situaciones de peligro.También los pingüinos abandonaron la capacidad de volar en favor de la natación, y los Ñandúes hicieron lo propio adaptándose a la carrera.Como sea, todas las aves no voladoras de la actualidad provienen de ancestros que sí lo hacían, por lo que la pérdida del vuelo se ha traducido en la pérdida de estructuras asociadas a esa habilidad.

Así el esternón, ese hueso más o menos cartilaginoso en el centro de la pechuga del pollo comun, está desprovisto en el Ñandú de una quilla que sirva para la inserción de los poderosos músculos pectorales, responsables del movimiento alar. Además ya no poseen cola y las mismas alas se han vuelto rudimentarias, restringiendo su función a ayudar a mantener el equilibrio en los ágiles gambeteos que estas aves realizan cuando huyen o en los despliegues nupciales.También carecen de la glándula uropigia y sus plumas han perdido las bárbulas que les dan la cohesión y firmeza necesarias para el vuelo.En relación con sus hábitos corredores y paralelamente a la evolución de los mamíferos ungulados, los Ñandúes tienen largas patas y dedos cortos en número reducido.

EXTRAÑOS HABITOS REPRODUCTIVOS

Hacia principios de agosto comienzan a verse las primeras fracturas en las cuadrillas de hasta un centenar de individuos,entre adultos y juveniles,que se formaron en otoño.Los machos, con renovados bríos y emitiendo de vez en cuando su grave llamado (una especie de bramido que puede oírse a considerable distancia) se enfrentan unos a otros para apropiarse de la mayor cantidad posible de hembras.Trenzados en encarnizadas luchas en las que se sirven de picos,cuellos,patas y alas,tratan de amedrentar a sus oponentes. De esta forma van expulsando a los intrusos hasta constituír el grupo familiar, compuesto por el macho dominante y seis u ocho hembras. Este harén es celosamente defendido de otros machos que osen invadir el territorio,los cuales son expulsados mediante comportamientos intimidatorios o atacados cruelmente,si persisten en su arrogancia.Cuando empieza a menguar la frecuencia de las batallas y se afianza el grupo familiar, el macho se dedica a cortejar cada una de sus hembras,individualmente.Se les aproxima,repetida y ceremoniosamente, con el plumaje inflado y las alas ligeramente caídas.Finalmente,las devotas hembras se sientan formando un círculo alrededor del macho,en señal de aceptación.Más tarde éste se encarga de la construcción del "nido" (una depresión excavada en el suelo y revestida con pastos y plumas, donde cada hembra deposita de seis a diez huevos promedio).Cuando al macho le place,se echa comenzando a incubarlos, aunque no todas las hembras hayan concluido en sus posturas. Estas aprovechan la ausencia del padre para hacerlo o los dejan en las inmediaciones del nido, de donde son diligentemente recogidos por el laborioso progenitor.Ocasionalmente uno ,o más, de estos huevos que,dicho sea de paso,equivalen en peso a una docena de huevos de gallina,queda demasiado lejos o se pierde entre la vegetación y no es empollado.Se los ha dado en llamar "huevo guacho". Se cree que el padre lo rompe para atraer a las moscas que constituyen la primera comida de los pichones,conocidos en la campaña como "charitos" o "charabones".La crianza de los jóvenes queda a cargo exclusivo del macho,al igual que la incubación de los huevos, lo cual es una excepción en el mundo de las aves y un rasgo bastante infrecuente entre todos los vertebrados.

AVE CRIOLLA

El gaucho,que ahora es motivo de simpatía y admiración,no fue tan bien visto en su tiempo.Durante el siglo XIX se los tachó de "vagos" y "mal entretenidos".Los hacendados los miraban con antipatía por su manifiesta resistencia a someterse convirtiéndose en mano de obra disponible para las faenas del campo.Se decía que el gaucho no reconocía oficio, gobierno y justicia".Fue en este contexto que la caza del Ñandú tuvo un notable auge entre los gauchos. Las "boleadas" cuadraban perfectamente con su fuerte apego a la libertad y a la autosuficiencia. En ellas tenían ocasión de lucir sus destrezas personales y ,dado que congregaban buen número de adeptos, era propicio para establecer relaciones amistosas.

El alón y la picana (los únicos cortes de la carne del avestruz comestibles) ayudaban a la subsistencia en las vírgenes pampas. Las plumas, cuidadosamente extraídas, permitían satisfacer los vicios y las escasas necesidades del gaucho cuando eran trocadas en la pulpería.Las "boleadoras" preferidas para la persecución de estas aves tienen tres bolas. Por eso se las denomina "Tres Marías" o,más a menudo, "ñanduceras".Su uso constituye todo un arte y no cualquiera puede imitar,fácilmente,las pintorescas escenas de caza en las que los gauchos montan revoleando sus "armas" tras los ágiles Ñandúes.El blanco no son las patas del animal,como comúnmente se cree, sino el cuello, y las bolas son efectivas hasta una distancia de 50 metros.De esta manera el Ñandú (recurso alimenticio y mercancía a un mismo tiempo en su época) posibilitó,en parte,que el gaucho pudiera subsistir al margen de la sociedad prescindiendo de un puesto laboral fijo.

SERPIENTES EN LA PAMPA

A través de la historia y a lo largo de toda la escala zoológica no existen otros animales que hayan sido tan odiados y vilipendiados como las víboras. A la bien fundada fama de reptiles mortíferos se han sumado,desde nuestra cultura,otras cualidades que terminaron por convertirlas en seres despreciables: el cuerpo vermiforme,frío y escamoso, la lengua viperina,los hábitos rastreros. En fin,pareciera recaer sobre ellas una especie de maldición,que viene ya desde tiempos bíblicos: según las Sagradas Escrituras (Gén. 3:15),Dios,en castigo por el pecado original,dictaminó que el hombre sería "herido en el calcañar" por la serpiente, y que éste ,a su vez, "le heriría en la cabeza".

Tal sentencia pareciera seguir en pie hoy en día y el solo encuentro con el reptil despierta en el hombre una especie de instinto atávico. Extrañamente,mientras se ejecuta el crimen, prevalece el sentimiento de que se está haciendo un bien,de que se está impartiendo justicia,como si la criatura fuese merecedora conciente de la condena.

Ocurre que,en la lógica humana,más tosca y primitiva,tal presunción de culpabilidad adquiere sentido: Dios, que hizo el sol y la luna, y dio vida al hombre, las aves y las plantas, no puede haber creado seres tan abyectos como las serpientes. Lo ignominioso no puede ser obra de sus manos que resumen la perfección. Por lo tanto,las víboras, y aquí también caen en la volteada culebras, murciélagos y sapos,son invenciones,hechuras del diablo,cuando no encarnaciones del mismo.De ahí también su importancia como ingrediente en los menjunjes brujeriles y su presencia obligada en las salamancas (esas cavernas misteriosas que pueblan el mundo mítico pampeano,como herencia directa del hispano) donde los hechiceros,en compañía del mismísimo Satanás,celebran sus aquelarres.

Este papel de "animales malditos" ha sido desempeñado de forma más o menos homogénea en todo el Viejo Mundo, pero en la América previa a la conquista,las leyendas,las imágenes y los roles de las serpientes en las cosmogonías y religiones originarias han sido tan flexibles como sus cuerpos,simbolizando la eternidad,el renacimiento, la fertilidad y la muerte.

LA TEMIBLE CASCABEL

-Crotalus durissus-

Si bien se hace necesario dejar de demonizar a las serpientes,también es aconsejable cierto temor y respeto hacia estas criaturas capaces de producir, con su simple mordedura,una muerte para nada agradable.En realidad este temor fue tan necesario para la supervivencia de nuestros antepasados que se grabó en los genes y se constituyó en uno de los tres miedos instintivos típicos del hombre y la mayoría de los simios, junto con el temor a las alturas y a la oscuridad.Dentro de los límites de la provincia existen cuatro especies que pueden considerarse peligrosas y una quinta aún por determinarse:

Coral (Micrurus frontalis) - Yarará ñata (Bothrops ammodytoides) - Yarará chica (Bothrops newiedii) - Yarará de la cruz (Bothrops alternatus).

La presencia de una quinta especie,la temible cascabel (Crotalus durissus),aún no ha sido fehacientemente comprobada en la zona,pero honestamente nos inclinamos a tener por ciertos los testimonios de algunos pobladores de nuestra campaña que han dado descripciones pormenorizadas de la serpiente en cuestión.

         

Otros,sin embargo, pueden estar confundidos ya que también las yararaes hacen vibrar la cola cuando se sienten intimidadas,produciendo incluso un sonido bien audible. Carl Sagan, con su habitual lucidez, a sugerido que nuestro "ssh", con el cual demandamos silencio o atención,o procuramos increpar o detener la acción de un tercero,es una onomatopeya de este sonido y de otros semejantes emitidos por las víboras del viejo mundo con el fin de advertir sobre su presencia a los posibles agresores.

Estas son,definitivamente,las únicas especies de serpientes de temer en el ámbito local.

Bueno... no para nuestros Guías:

Las llamadas "viboritas ciegas" (Amphisbaenidae) que ni siquiera son ofidios,son totalmente inofensivas.Al igual que otros vertebrados como escuerzos y matuastos,a pesar de que la opinión popular les haya conferido la mala fama de ser ponzoñosos.

ARMADAS HASTA LOS DIENTES:

No obstante su aspecto,las serpientes en general y sobre todo las venenosas,son animales altamente evolucionados,con profundas adaptaciones al entorno de acuerdo a sus respectivos "modus vivendi".Se sabe,con buen margen de seguridad (si bien el registro fósil no es abundante en restos de ofidios), que los antepasados de las serpientes actuales fueron reptiles de hábitos cavícolas,que llevaban una existencia subterránea. La ausencia de miembros,adquirida por aquellos días, y la elongación del cuerpo,fueron importantes adaptaciones en ese sentido,mejorando las habilidades para excavar y desplazarse por sus galerías.

Posteriormente,la mayoría de las serpientes surgieron experimentando una radiación de formas de superficie,pero reteniendo buena parte de las características corporales de sus ancestros. Incluso en las boas actuales aún se observan vestigios de las patas traseras, que persisten bajo la forma de muñones laterales. En víboras, culebras y otros ofidios,estos restos han desaparecido por completo o,cuando menos,no se ha podido demostrar fehacientemente lo contrario.La pérdida de miembros, que no sólo se da en las serpientes sino también en algunos saurios serpentiformes,podría llegar a considerarse una desventaja para animales que viven sobre el suelo. Sin embargo, esto no es así. Algunas cobras,por ejemplo,son capaces de desplazarse a una velocidad del orden de los 40 km/hora, superior a la del más rápido corredor olímpico.

El cuerpo ápodo les permite introducirse en los estrechos escondites de sus presas,vedados a la mayoría de los demás depredadores,como así hallar fácil refugio al final de la jornada,o de la temporada,cuando se disponen a invernar. Por otra parte,tampoco ha reportado mayores inconvenientes para estilos de vida alternativos que algunas serpientes han adoptado. En efecto, sin cambiar demasiado la morfología general del cuerpo hay,además de las familiares formas terrestres,especies marinas con notables habilidades natatorias y serpientes arborícolas capaces de trepar e incluso de ejecutar saltos entre ramas que casi podrían considerarse verdaderos vuelos planeados.En animales cazadores como los ofidios,la ausencia de extremidades que sirvan para atrapar,sostener e incluso matar a sus víctimas debe ser compensada de alguna manera. La selección natural privilegió entonces el desarrollo de las mandíbulas,que se convirtieron en armas letales capaces de desempeñar por sí solas todas estas funciones. Así,gracias a las articulaciones altamente móviles de los huesos que la conforman,la boca puede abrirse en un ángulo vertical superior a los 90º, y estirarse notablemente en sentido horizontal. Por otro lado, la parte inferior de la caja cerebral se refuerza con huesos masivos que protegen el encéfalo de ser dañado por las presas que pugnan por zafar de sus dientes.Debido a la forma recurvada hacia atrás de estos,cuanto más violentos son los movimientos de la víctima,más rápidamente es arrastrada hacia la garganta.

Toda esta admirable especialización alcanza su máxima expresión en las serpientes venenosas,en las que un par de dientes anteriores,acanalados en las corales y tubulares en las yararáes,se vinculan con glándulas salivales modificadas y productoras de veneno. De esta forma son capaces de inocular dosis fatales de ponzoña en sus víctimas a la manera de una artera inyección hipodérmica.En las llamadas culebras estos dientes no existen o se implantan en la parte posterior de la boca, siendo la picadura inerme en la gran mayoría de los casos puesto que no alcanzan a inyectar el veneno con el primer mordisco.

Sexto sentido:

En términos generales puede decirse que las serpientes perciben el mundo de una manera muy diferente a la nuestra. Mientras que para nosotros el sentido principal,el que más información extrae del entorno,es el de la vista,para los ofidios adquiere fundamental importancia el llamado Organo de Jacobson:una pequeña cavidad sensitiva en el techo de la boca y la lengua que, con los movimientos trepidantes de su extremo bífido,recoge partículas olorosas del aire y el suelo, transportadas luego al interior de dicho órgano. Además de esta y de su función gustativa,la lengua no tiene otros quehaceres,siendo injusta la atribución que se le ha hecho de contener ponzoña o de ser responsable del envenenamiento. Para los ancestros cavadores de las serpientes,así como para buena parte de los animales actuales de hábitos fosoriales,los sentidos de la vista y del oído tienden a tornarse inútiles y por consiguiente,a involucionar y degenerarse.En el caso de la vista,cuando los ofidios volvieron a la superficie,la disponibilidad de una capacidad visual desarrollada resultó nuevamente ventajosa, por lo cual la selección natural debió reconstituir el sentido a partir de los ojos más o menos atrofiados. Debido a esto,siguen en su estructura un plan distinto al resto de sus parientes reptilianos.

El enfoque de la imagen,por ejemplo,no se realiza modificando la curvatura del cristalino,como lo hacemos nosotros y el resto de los vertebrados terrestres,sino moviéndolo hacia atrás y adelante, de forma análoga a los lentes de una cámara fotográfica. Esta estructura también es peculiar por el hecho de presentar una tonalidad amarilla que actúa como filtro de rayos ultravioletas y reduce la aberración cromática,igual que ciertos anteojos de venta corriente en las tiendas.

Los músculos asociados al globo ocular se han reducido y ya no existen párpados,por lo que la mirada es forzosamente fija y los ojos permanecen abiertos día y noche. La consecuente apariencia de concentración en su mirada fue la responsable de sembrar,en la fértil imaginación popular,la idea de que las serpientes hipnotizan a sus presas antes de tragárselas.En el caso del oído,el tímpano ha desaparecido haciéndolas prácticamente insensibles a los sonidos transmitidos por el aire. Las cobras de los encantadores de serpientes de la exótica India, no bailan embelesadas al ritmo de la música, ya que son sordas como una tapia, sino siguiendo los movimientos de las manos y la flauta de su dueño. Las serpientes,en cambio,sienten muy bien las vibraciones del suelo y pueden percibir los movimientos de cualquier animal,presa o predador, que se aproxime.A cada lado,entre el ojo y el orificio nasal de yararaes y cascabeles,se ubican unas fosetas ricamente inervadas cuyo significado fue un misterio por mucho tiempo. Hoy se sabe que tales estructuras son sensibles a la radiación infrarroja permitiendo a dichas serpientes discernir variaciones de décimas de grado en la temperatura de los objetos que las rodean. Estos receptores de calor hacen posible la localización y el ataque de sus presas de sangre caliente en la más absoluta oscuridad.

Algunos datos sobre la mansa, bella y letal

Coral -Micrurus frontalis-

Los indios araucanos tenían varias "recetas" para iniciarse en la práctica de la hechicería. Una de ellas decía que era necesario alimentarse de sangre humana durante un año,al cabo del cual el hombre se transformaría en bruja y la mujer en brujo. Otra,tal vez más sencilla,consistía en engullirse los corazones de cuatro "víboras rojas" (nuestras corales) "las más bravas" según el propio decir aborigen.El mito,como ocurre a menudo,se apoya en una observación cierta: la coral es la serpiente más ponzoñosa de toda nuestra fauna rastrera. Sin embargo los campesinos (particularmente extranjeros) suelen creer que las corales son inofensivas e incluso llegan a decir que son "amigas del hombre", ya que comen, y esto es cierto, otras serpientes,por lo general culebras de pequeño porte.Dueña de una coloración espectacular,la coral no tiene nada que envidiarle a las más bellas serpientes tropicales. Pero las tonalidades contrastantes de su diseño no son simple lujo o mera coquetería. Tienen la función concreta de advertir a sus potenciales predadores de la peligrosidad contenida en sus colmillos.El respeto,merecidamente ganado por la coral, fue envidiado y copiado por ciertas serpientes inocuas que imitaron a la original adquiriendo así similar reputación entre sus perseguidores.

Dos de estas culebras habitan en La Pampa. La falsa coral ñata (Listrophis semicinctus) y la falsa coral de rombos (Oxyrhophus rombipher) que se diferencian de la verdadera por presentar los anillos incompletos en la faz ventral.Como la mayor parte de los animales con coloración de advertencia (aposemática en la jerga científica) las corales son serpientes mansas,que prefieren huir antes que atacar.Pero si son molestadas insistentemente adoptan una llamativa estrategia que consiste en enrollarse,escondiendo la cabeza debajo del cuerpo; al mismo tiempo la cola se yergue y se dobla en su extremo simulando una cabeza,no sólo con su apariencia sino también por sus meneos amenazantes que acaparan la atención del intruso, mientras el extremo anterior queda libre para ejecutar el mordisco fatal.Podría pensarse,desde nuestra acostumbrada soberbia humana,que semejante artimaña debe funcionar sólo con los animales y no con los inteligentes hombres. Sin embargo, y como prueba de lo contrario, existe una expresión muy difundida que reza: "las serpientes más venenosas son las que pican con la cola.El veneno de la coral,de naturaleza proteica pero bajo peso molecular,se difunde rápidamente por los tejidos y actúa sobre el sistema nervioso de la víctima siendo escaso,o nulo,el daño en las cercanías de la zona picada.Aspecto este que se debe considerar si se toma como único referente respecto del ataque.

Los primeros síntomas aparecen entre 3 y 5 minutos:la palabra se vuelve entrecortada,la visión doble y a menudo existen sensaciones de agrandamiento del miembro afectado. Luego,el daño sobre el sistema nervioso periférico (el primero en ser afectado) se manifiesta en una parálisis progresiva que a la hora ya es prácticamente generalizada.El rostro es inexpresivo,pero la persona permanece consciente. De vez en cuando se producen crisis vegetativas con sudoración profusa y palidez,que ceden espontáneamente. El cuadro continúa y la palabra se hace cada vez más lenta e inentendible,hasta llegar al coma.

Finalmente se produce la muerte por parálisis cardio-respiratoria,entre 4 y 10 horas después de la picadura.El suero antielapídico,único remedio contra el envenenamiento, pierde su eficacia luego de 3 (o a lo sumo cuatro) horas de haber ocurrido el accidente,cuando los principios activos ya han atravesado las membranas celulares. Pasado ese lapso las esperanzas de recuperación son nulas. Afortunadamente,en el ámbito local no existen registros de personas envenenadas por coral en los últimos 25 años. Sin embargo,la ausencia de evidencia no es evidencia de ausencia y si aún no han ocurrido casos de este tipo es siempre factible que acontezcan en lo futuro.

Yarará (o víbora de la cruz)  -Bothrops alternatus-

Mientras que las culebras son protagonistas frecuentes en la cultura araucana y criolla, interviniendo en cuentos,leyendas,o formando parte entre los ingredientes de preparados mágicos o medicinales,las serpientes venenosas permanecen prácticamente ausentes. Esto puede obedecer a una de dos razones: que no supieran diferenciarlas o bien que, como acontece con otros animales peligrosos entre los cuales el yaguareté es el mejor ejemplo,su mención constituya un tabú,basado en la creencia de que el nombrarlas puede atraerlas. Como el gran felino,las víboras eran consideradas por los indios araucanos animales que podían resultar benéficos a pesar de su amenaza, intercediendo favorablemente ante Dios si,cuando se las encontraba,se pronunciaban los ruegos adecuados,absteniéndose de atacarlas.Si de peligrosidad hablamos,las yararaes se llevan los laureles:son las únicas responsables de las entre seis y diez picaduras de serpientes que ocurren en La Pampa todos los años (de acuerdo a datos de Epidemiología provincial).Según la especie involucrada los casos presentan características y pronósticos diferentes. La víbora de la cruz,por ejemplo,con un tamaño que puede alcanzar los 1,70 metros es la que suele provocar los cuadros más complicados por la importante cantidad de veneno inoculado con la picadura. Sin embargo esta yarará, que se distribuye principalmente por el centro y nordeste de la provincia,es poco común,por lo que los envenenamientos atribuibles a ella son escasos.

El grueso de los accidentes ofídicos es producto de las dos especies restantes,la yarará chica y la ñata,aunque es difícil establecer en qué grado contribuye cada una. Ambas tienen una amplia distribución en el territorio provincial, faltando sólo talvez en el extremo nordeste,pero la yarará ñata es mucho más abundante que su congénere chica. No obstante, esta situación se ve compensada por el hecho de que la yarará chica es de hábitos expuestos y de temperamento agresivo,mientras que la ñata es relativamente mansa y menos propensa al ataque.Al igual que las corales,las yararaes también tienen imitadoras que procuran asemejárseles para evitar el ataque de los depredadores.Las similitudes de tamaño,morfología,color y comportamiento pueden ser sorprendentes en algunas especies. La falsa yarará ñata (Lystrophis dorbignyi) por ejemplo, una de las más comunes en estas latitudes, adquiere ante el agresor una postura achatada,a la vez que la cabeza se torna triangular y la cola efectúa movimientos vibratorios, como una víbora. La falsa yarará ojo de gato (Pseudotomodon trigonatus) que incluso tiene la pupila elíptica característica de las verdaderas yararaes, es poseedora de una librea muy semejante a la de las temibles serpientes,igual que la falsa yarará ocelada (Tomodon ocellatus).

Estas culebras inofensivas,habitantes de nuestra provincia, y todas las demás, pueden diferenciarse de las serpientes venenosas por varios rasgos más o menos fáciles de reconocer.Las yararaes presentan sobre la cabeza pequeñas escamas similares a las del resto del cuerpo,mientras que las culebras tienen en ese lugar grandes placas. A cada lado del hocico las víboras tienen dos orificios,el nasal y el correspondiente a la foseta loreal,entretanto que las culebras carecen de este último.Además la cola de las yararaes es más corta,el cuello más marcado y las escamas son quilladas,siendo lisas en las demás formas.El veneno de las yararaes no está compuesto por un sólo principio activo sino por un verdadero cóctel de sustancias que actúan secuencialmente, preparándose el terreno unas a otras. Su acción es local,afectando la sangre y destruyendo los tejidos en las cercanías de la picadura. El dolor es intenso, y si el accidente ha ocurrido en los miembros inferiores,se hace imposible caminar después de unos minutos.La zona afectada se vuelve entre negra y púrpura, y este color cianótico avanza conforme pasa el tiempo. Luego de unas horas se forman inmensas ampollas llenas de un líquido sanguinolento. Habitualmente a esta altura se ha administrado el suero que neutraliza las moléculas del veneno permitiendo la recuperación casi siempre total del paciente,aunque por lo general el miembro quedará permanentemente debilitado y magullado. Si no se aplica el antiveneno oportunamente casi siempre sobreviene la muerte entre uno y doce días después,normalmente por fallo renal.

Bien acertada es la expresión de la gente de campo diciendo que "la yarará cuando no mata, estropea."Cabe mencionar que en La Pampa no ha habido decesos,al menos registrados,provocados por yararaes en los últimos quince años. Se dispone de suero en los centros sanitarios de casi todas las localidades de la provincia,por lo que lo más recomendable en caso de un accidente ofídico será acudir a uno de estos centros asistenciales, desaconsejándose totalmente la aplicación de torniquetes,quemar la zona afectada o tratar de succionar el veneno.Las corales y yararaes,esperando haberlo demostrado,son animales fascinantes,admirables.Por supuesto,las víctimas de sus eventuales picaduras pueden no compartir esta apreciación. Pero lo cierto es que gran parte de los accidentes se deben a la arrogancia de las personas que ante su encuentro, no las dejan escapar. La mejor manera de evitar ser picados es,simplemente,hacer como los araucanos: dejarlas en paz, seguir nuestro camino y permitir hacer lo propio a las serpientes.

COSTUMBRES Y OTROS DETALLES IMPORTATES

Todos los habitantes de la Nación tiene el deber de proteger la fauna silvestre conforme a los reglamentos que para su conservación y manejo dicten las autoridades de aplicación. Ley nº 22.421 art. Nº 1

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