—LOS PAMPA—

Organización – Clase – Religión

Los conceptos de súbditos y soberanos habrían de cobrar existencia en un porvenir definitivamente impreciso en ocasión de tiempo, mas no éste. En el momento de marras, estos moradores de un país aún muy distante de suceder, se manejaban con mínima composición. El órgano superior, para que todo estuviere en el lugar que le corresponde, lo determinaba el hombre. Su parámetro sería hoy un marido, de suyo cabeza de una descendencia. Desde él dimanaban normas en función de consumarlo todo. Por tanto aparece clara la existencia de grupo; esto, y no otra cosa, podemos definir como organización.

En un pueblo nómada, como los Pampa, ciertamente sobrevenían problemas a los que resultaba dificultoso hallarles solución. Uno de ellos, o quizá el único, recaía sobre los agrupamientos al momento de escoger un derrotero que gararantizara bienestar, particularmente ante riesgos y necesidades inherentes a manutención y clima. Este paso de una parte a otra, dentro de una geografía muy extendida como la suya, presuponía una enorme responsabilidad para el ejecutante, una vez designado. Un "cuasicontrato" del cual podían derivar nexos indeseados ante el error o la ignorancia, como felices en presencia de la destreza, la prudencia y la cordura, pues todo apuntaba en salvaguarda de los intereses de la colectividad, considerada como unidad. Quien logragara obtener éxito alcanzaría veneración y acatamiento. Éste y sólo este, podría ser el viso donde se advirtiese alguna diferencia de Clase; lo demás transitaría por lo llano ... ¡ Como la Pampa misma !.

Como sabemos, es esencia característica –cuando no indispensable– de cada ser humano apreciar el mérito de algo, sin perjuico que lo posea o no. En este punto no se apartaban los Pampa de esa condición general, pues Arraken formaba parte de las divinidades dignas de ser amadas con exaltación, pero fundamentalmente destinatario de ofrendas y sacrificios para darle culto. De otro modo no satisfaría innumerables beneficios solicitados y no serían otorgados remedios, refugio, recursos y un largo etcétera.

Ya para despertar afectos, ya para ejercer maleficios, menudeaban aparatosos hechiceros y no faltaban a la cita de inescrupulosos algunas mujeres capaces de casi todo mediante agüeros o sortilegios.

No obstante, cualquier indio Pampa utilizaba ciertos procedimientos de orientación y seguridad (de indudable proveniencia asiática) principalmente basados en el vuelo de las aves y sus respectivos cantos, árboles, flores y varias condiciones atmosféricas de sú área. En suma, el pie alrededor del cual colocaba las gradas que habrían de elevarlo hasta sus Dioses, quienes le darían de beber conocimiento profundo de todas las cosas. Ciertamente, algunos son tan válidos hoy como en el ayer más remoto; CINCO EJEMPLOS:

    1. En las zonas rurales, donde las personas no están familiarizadas con partes meteorológicos precisos o imposibilitados de acceder a ellos por circunstancias diversas, se limitan a observar detenidamente el comportamiento de los irracionales para predecir los cambios en el estado atmosférico. Los animales detectan las variantes de presión y se excitan. Si se muestran inquietos (o molestos) significa que se aproxima mal tiempo. Si, por el contrario permanecen tranquilos y en silencio, el vaticinio es siempre favorable.

    2. Las flores femeninas de algunos árboles (por ejemplo piñas de pino ,cipreses, enebros, etc...) son seguros indicadores de las condiciones meteorológicas, dado que están influenciadas por los distintos elementos que constituyen el ambiente donde se encuentran. Ellas reaccionan ante la humedad; mas -con aire seco- se abren indicando buen tiempo. En cambio si se aproxima una lluvia las glumas interiores hacen que se cierre.

    3. Un rojo cielo al atardecer es fiel indicador de varios días de buen tiempo. Cuando el amanecer también luce así es señal inequívoca de una gran masa humeda en el aire, pues el sol refracta en él. Por regla general esto significa la proximidad de tormenta. Un atardecer rojizo advierte la existencia de un sistema de alta presión en área del poniente, lo cual presupone, para los días subsiguientes, un pronóstico favorable.

    4. Cuando en derredor de la luna se forma un halo, éste nos está anunciando lluvia. El fenómeno es producido por nubes muy altas (ubicadas entre 5 / 15 km. sobre la superficie de la tierra) compuestas de pequeños cristales de hielo. En ocasiones la luz del astro es desviada por los "cristalitos" (cuerpo sólido cuya estructura atómica es ordenada y se repite periódicamente en las tres direcciones del espacio) que conforman la nube, logrando mostrarnos una especie de anillo o halo. Estas nubes se forman cuando una masa de aire caliente se aproxima a otra más fría y, dado que la colisión de ambas genera perturbaciones atmosféricas, es probable que llueva después de aparecer tal fenómeno.

    5. Las nubes son masas de agua visibles en la atmósfera, pues el componente más abundante de la superficie terrestre, que las compone, se halla en forma de gotas -o cristales de hielo- formados por condensación de vapor y reciben nombres basados en su apariencia y altura. En general, cuando adoptan forma esponjosa se denominan cúmulos. Las partículas de agua son entonces tan pequeñas que no logran mutar por gotas de lluvia. Su reducido tamaño permite que los rayos del sol las atraviesen y luzcan blancas. Por tanto, cuando así las cosas se presenten... ¡NO LLOVERA!

Ante las enfermedades (especialmente endémicas) recurrentemente los indios Pampa hacían uso del ruego encarecido para restituir la salud de los suyos, pero el número de logros era, en general, muy limitado. Este era el momento que el hecicero de turno aguardaba para cobrar existencia. La tasa de muerte, por causas siempre ignoradas, era muy crecido. En los hombres el promedio de vida no superaba los 35 / 40 años. En su entendimiento y memoria la duración del alma era indefinida y, para justificarlo, el conjunto de todas las ideas se unía en un punto ceremonial avanzado, quizás similar al de nuestros dias. Sucediendo así: Cuidar al difunto un día entero. Darle sepultura enterrándolo con su vestido más sobresaliente que, según el discernimiento de su familia, podía serlo puesto o arreglado sobre el cadáver. El conjunto de ritos no omitía una pantagruélica comida. Poco más o menos, llevaban adelante en estos términos sus creencias religiosas.

—ADVENIMIENTOS INESPERADOS—

Talvez para receptar cultura o quizás asimilar algo ni conocido ni descubierto por ellos, pero si de manera insustancial y aludiendo sobre asuntos de cualquier índole, otro grupo social, de una unidad étnica inferior (que para mal se diferenciaba a las claras de los Pampa) avanzaron sobre su territorio. Eran los Tehuelches.

Otros, de las regiones situadas atrás de la cordillera de los Andes, llamados Mapuches, también lo hicieron. Cada cual, de las dos tribus recientemente allegadas, indicaban ir en igual dirección y ser propietarios de poca "dote" para atender al mejoramiento de casi nada. No obstante, la marcada bonhomía de los Pampa no les imposibilitó ejercitar el más obvio de los actos humanos; Ver para conocer y aprender.

Mancomunadamente – a veces – y otras en solitario, pareciendo hacerlo por turno u orden predeterminado, añadían algo: Pesca... y las pertinentes mañas para sacar los peces del agua. Ciertos bebestibles, crustáceos y moluscos para ingestas frugales y poco más en este sentido. Con argumentos atendibles para adoptarlo propusieron un modelo diferente de "vivienda" denominado toldo. Quizá el aporte de este pabellón constituiría su mejor contribución, pues mejoraba grandemente el simple paravientos de los Pampa y proponía divisiones de área; en general dos. Mas conllevaba su utilización sólo hacia grupos determinados. Huelga aclarar que fue entonces rechazada de plano por los beneficiarios, atento considerar abundancia de cosas no necesarias y – fundamentalmente – discriminatoria.

Los Pampa poseían aptitud oratoria, inclinándose hacia la conferencia. Despreciaban la anfibología, prefiriendo la franqueza y jamás correspondían al interlocutor utilizando formas de hablar capaces de contener varias interpretaciones.

El brillo de las diferencias reflejaba un contraste tan evidente que pronto haría mella en sendas culturas. Campeaban causas de agitación entre las tribus y los ánimos de todos estaban alterados.

Los Pampa habían percibido la extraña manera con que los hombres Tehuelches se comportaban, en su vida y sus acciones. El vagar por las inmediaciones de algún mandamás era continuo y a todas luces malintencionado. Sin interrupción invadían áreas de caza bien acotadas y, más de una vez, se vieron sus mujeres en ocasión crítica. Pero se abstuvieron en emitír juicio, por entender carecer aún de lo necesario. Mas la erupción repentina - no violenta - rebasó el límite de lo posible y fueron desterrados; así vino a sus mentes, de repente, cuando los supieron monógamos y, lo que fue quizá más insoportable, capaces de reducir a esclavitud cualesquiera elegido sin causa alguna.

Éste grupo de las llanuras, dueño de una constitución física robusta y firme salud, optó por dejar en su lugar el haz de lo ocurrido, prefiriendo ponerlo todo a la vista por el envés. Así, entendiendo la vida como un camino que hay que recorrer, prosiguió andando libre por la pampa para mantener el orden y la seguridad de todo lo suyo... durante años incontables.

—SITUACIÓN FUTURA EN LA VIDA PAMPA—

Las aventuras y desventuras de los indios Pampa, en gran abundancia y sin señales de dimensiones pequeñas, se halla ya divulgada en red, con un aceptable grado de certidumbre a partír del momento en que floreció, es decir dos siglos atrás. Por nuestra parte hemos preferido aludir - sin insinuar – lo que sucedió primero... lo cuasi ignoto.

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