¿ CAZA O PESCA
?
Si
el hombre optó primero por la caza o inclinó su
preferncia por la pesca es una pregunta que no somos capaces de
responder, mas no es necesario devanarse el cerebro
para advertir que sendas actividades resultan
ser lo mismo; porqué entonces para muchas
personas presupone la pesca una civilización
más avanzada; lo será - quizá -
por el nivel
de su ciencia, artes del deportista, ideas
de
extraordinaria elevación o
- talvez - de
lo que en ellas tienen por caracteres distintivos
grandeza y admirables sencillez
... pues también lo ignoramos.
Como
fuere y sin descartar el matiz netamente religioso que de una u otra manera
asocia al pescador deportivo con lo celestial, deseamos
dejar muy claro que:
LA PESCA
SÓLO ES OTRA FORMA DE CAZAR
Se
dice que la caza nació con el hombre
y no es cierto; es
ella un fenómeno natural que precedió a la aparición del humano
y jamás jugó otro rol que sustentar la ley de supervivencia,
pues antes que nuestra especie lo hiciere
todas las criaturas vivientes del mundo ya cazaban y
ello prueba una vez más que en el reino
animal y en el vegetal existe un ciclo de acciones que tienden a la
conservación.

MUCHOS DE
LOS GRANDES HUMANISTAS FUERON CAZADORES
El Renacimiento,
que intelectualizó la vida y las artes,
también refinó la caza,
anteponiendo a la violencia los valores poéticos y estéticos que
aquella actividad contiene. La humanidad no podía
permanecer insensible a la fascinación estética de la caza
en cualesquiera de sus formas; especialmente el
arte de la cetrería. Los modos de vida señoriales
habían evolucionado de tal forma que los austeros
y monótonos castillos medievales fueron abandonados por el esplendor de la
corte. Todos los señores y los príncipes de aquel
tiempo se sintieron mecenas del arte. En el
renacimiento de todos los campos de la actividad humana,
la caza pierde lo que tenía de salvaje, de
tosco, de inelegante; en
suma: la herencia de las invasiones
bárbaras mutó por un culto casi místico y hoy, de un modo
u otro, prosigue ocurriendo lo mismo.
continúa
