La "Vizcacha" es
un lagostónidos de tamaño superior a la liebre
europea. Vive bajo tierra agrupada en comunidades
-o familias- en sitios denominados "vizcacheras",que prefiere
construír siempre en áreas altas de la zona.
Cada "vizcachera " -básicamente- está conformada por un enorme
hoyo a baja profundidad,al que
ingresan por aberturas de pequeño diámetro que abundan en derredor de los
pozos principales. Su carne es definitivamente
comestible, blanca y de un delicadísimo sabor.Con ella se preparan platos
sabrosos y agradables al paladar humano que -acompañada por una salsa "demiglase"
y un contorno de papas "noicette"- al mejor decir de los italianos
adquiere la proporción de un "boccato di cardinale".
Su pelaje es liso,suave,largo y abundante.Bien tratado desde inicio
(en una primera preparación de presa) adquiere gran valor dinerario en la
confección de prendas -tales como tapados y gabanes de alto abrigo- muy
requerido por modistos internacionales que saben de su existencia en América
del Sur. No obstante ,el máximo atractivo radica
en su abate. La "vizcacha" se caza de noche, pues sus costumbres son
nocturas. Son indispensables las armas (de bala)
potentes y la asistencia de vehículos preparados para la transportación de
los deportistas hasta las proximidades de las "vizcacheras"
,silenciosamente. Ya en el área de caza deberán
permanecer unos 10/15 minutos callados, quietos y sólo iluminados por luz
natural -nocturna- . Los guías,mediante la
utilización de prismáticos especiales indicarán a los deportistas que los
animales se encuentran ya fuera de sus madrigueras (puesto que estos
lagostónidos egresan e ingresan
ininterrumpidamente a sus cuevas cuando su "conductor o consejero"
denominado "vizcachón" así lo dispone). Los encargados de iluminar el
área ,mediante la utilización de poderosos refelctores,harán su trabajo al
instante y
¡ESTE SERA EL MOMENTO DE DISPARARLES!
La aproximación
recomendable para evitar su fuga no debe superar los 70 / 80 metros. El tiro
debe ser certero puesto que cualquier animal herido será introducido por sus
congéneres
inmediatamente en las "vizcaheras",aventando toda posibilidad de
recupero. Se apagan las luces.Los recolectores corren en busca de los
trofeos abatidos y ,una vez más, se reinicia la operativa que -por sus
especiales características- mantiene cautivo a todo el equipo durante horas
y horas inmersos en una de las especialidades cinegéticas menos difundida
del mundo y -quizá- la más apasionante.
NOTA: Por su ubicación -dentro de
la inmensa geografía de la provinca de La Pampa- nuestros cotos de
caza "Los Cerritos" y "San Francisco" constituyen una verdadera reserva
natural de esta especie definitivamente inefable.